logotipo

img_google

CRÓNICAS DEL HOMENAJE A EDUARDO FERRO
(Lo ocurrido el 3 de Diciembre de 2004, en la Universidad de Palermo)
Escribe
: Julio Lagos (Radiolagos-Internet)

Ahora mismo tengo el sueño de poder agregar a la lista un libro que no está editado. Pero que ya estoy imaginando: la megahistorieta de Langostino, realizada por todos los dibujantes argentinos. Aquel primer capítulo, publicado en Patoruzito en la década del 40, fue redibujado. En la misma secuencia, cada dibujante recreó un cuadrito respetando el guión original. Los originales se exhibieron en la Universidad de Palermo, la noche del viernes 3, en el multitudinario homenaje a Eduardo Ferro.

Fue inolvidable. El auditorio de la calle Mario Bravo quedó chico, y más de trescientas personas se ubicaron en las butacas y en el piso. Dobal, Garaycochea, Mordillo, Caloi, Guerrero, Oswal, Faruk, Sendra, Meléndez, Dol, docenas y docenas de dibujantes de todas las edades estaban allí.
Todos participaron con unción y admiración en un testimonio extraordinario de cariño. La idea fue de Nora Igounet, Fabián Mezquita, Marcelo Niño y César Da Col, integrantes del Museo de la Caricatura Severo Vaccaro.
Y Eduardo Ferro, arropado por el afecto de sus colegas y de su familia, recibió el reconocimiento a su trayectoria, a su obra insuperable y a su bonhomía.
Con buen humor, haciéndonos reir a cada rato, desde sus juveniles ochenta y varios años, Ferro enhebró historias, datos, personajes y emociones.
Al agradecer, trató de apartarse del protagonismo. Quiso convencernos de que el mérito no es de él, sino de la confraternidad de “un gremio de buena gente”, como denominó una y otra vez a los dibujantes.

Pero todos sabíamos que únicamente un Maestro provoca algo así. La noche se prolongó en aplausos y en abrazos. Hubo sorpresas, como el testimonio de sus propias hijas. Ellas recordaron –por ejemplo- las dobles páginas recién dibujadas, puestas a secar en los lugares más insólitos de la casa.
“Para poder irnos de vacaciones, papá tenía que entregar varias semanas anticipadas en Patoruzú”, rememoraron.
Y cada uno de nosotros imaginó en qué momento de nuestras propias vidas habíamos disfrutado de esas páginas.
Como cierre, otro grande –Guillermo Mordillo- dijo lo que todos sentíamos:
- No te digo maestro, porque esa palabra a vos te queda chica…

Al salir, cuando iba a buscar el jeep al estacionamiento, pasé por un bar de Mario Bravo y Córdoba. Miré para adentro, y vi a alguien que estaba solo, tomando un café. Era un ex compañero, con quien trabajé en la redacción del diario El Mundo, en la sección deportes, hace 43 años. Acaba de ganar el Premio Internacional Rey de España por sus notas en Clarín.
Entré para saludarlo y felicitarlo, y como yapa de una noche mágica me llevé el afecto del alemán Jorge Göttling.

“Aerolíneas Argentinas anuncia la partida de su vuelo 1310…”
Ya voy. Hago click. Espero que la crónica suba a la página.
¡ Pero con internet nunca se sabe !.

JULIO LAGOS.

-VOLVER-