Bar California

R.I.P. - D.E.P.

 

Situat al Carrer Escudellers, al Barri Gòtic de Barcelona,

i regentat per Ana Mari Molina, el mític bar tanca les seves portes...

1976 - 2007

 

 

Entrada del Bar California, amb David i Jack

Jordi i Jack, una de moltes nits al California

Alguns clients a la barra... els anys passaven però lo bar mai tancava...

Al Bar California Rosa i Ricardo van passar molts de dijous universitaris...

Javi també va arribar a ser client del Bar en alguna ocasió

Sempre vam voler prendre algun picoteo, però mai mos vam atrevir...

Eva també va ser una bona clienta...

La cultura sempre va estar present al California

El famós quadre del cavall sempre mos mirava... a la última època tenia hasta una planta no de maria baix...

Al California estaves hores i hores i mai tenies ganes de marxar...

Qualsevol festa mediocre se transformava en una gran festa al California

Vam arribar a tindre amics que van acabar grocs al surtir del bar...

En alguna ocasió vam conèixer hasta algun que altre friki al California...

S'inventaven tot tipus de xupitos... fins i tot del Barça!

Les parets del California, d'un color pastel, entre fum i florit, guardaven moltes històries que recordar...

Lo bar sempre va ser l'esperit del Carrer Escudellers...

A la seua porta vam passar bones estones pensant on anàvem a prendre la última copa...

Les clientes del California van anar millorant amb els anys...

A Festes de la Mercè vam arribar a ser molta gent al bar...

A la despedida de Jordi també hi vam anar, però aquella nit tenien descans setmanal... llàstima!

No obstant, de festes allí mo'm vam fotre unes quantes...

Se van fer típics los esmorçars per Barna al sortir del California...

Hi ha gent que comenta que Ricardo i Joana se van conèixer al California, i ella va pensar que ell era una mica friki, res més lluny de la realitat...

En ivern lo bar sempre te resguardava del fred del carrer...

Aquí teniu a Jack, Cristina, Toni i Jordi, en la última festa que se va montar al California...

En conclusió, que de bones festes no mo'n van faltar al California, és per això que enfront el seu tancament mos hem vist obligats a publicar este reportatge...

 

 

 

Una mica d'història d'este mític bar

(per Josep Maria Huertas)

- Noventa y nueve marineros muertos y un superviviente ebrio -

Desde 1978 en el muelle de Barcelona hay un monolito que recuerda a 99 marineros muertos después de que su barco chocara contra otra embarcación. Pocos saben, sin embargo, que hubo un superviviente que salvó la vida gracias a una borrachera.
Johnny, explica Huertas Claveria, era un joven marinero de veintiún años que la noche anterior al accidente fue con sus compañeros de flota al bar California de la calle de Escudellers. Tenía ganas de ir al baño, pero iba tan borracho que se equivocó de puerta, entró en el almacén del bar, se cayó y se quedó dormido entre las cajas. La mañana siguiente la camarera escuchó por la radio que se habían ahogado 99 de los 130 marineros que viajaban en el barco siniestrado y poco después se encontró a Johnny saliendo del almacén, a quién abrazó con mucha alegría por la suerte que había tenido. Durante años, el marinero le mostró su agradecimiento enviándole cartas y fotografías de sus hijos y de su mujer.

 Así que cuando vayáis por el California, brindad por mí con un anamari, por ejemplo, por las mujeres de Daroca, por los paisanos del Gancho, por la Mari , y por el superviviente. A tu salud, marinero.

 

Com defineixen les guies nocturnes al Bar California:

Ambiente canalla y decadente en la calle Escudellers de Barcelona.

Lo mismo suenan los Chichos, María Dolores Pradera, que puedes estar tomando Ambar con Manu Chao.

Además del botellín tradicional de Ambar, imprescindible probar un Anamari (licor indefinible, dulce y peleón).

 

Què opina la gent sobre el Bar California:

Es uno de mis bares preferidos de todos los tiempos. El California , de Barcelona.

Y no sólo porque tengan Ambar, que también. Y llega aquí porque he hablado más de una y más de dos veces del bar. Simplemente genial.

 

Històries del California:
El domingo vagabundeaba por Barcelona. Una noche de domingo como hubo otras decenas de noches de domingo. Sin perder lo que era, esa ciudad me hizo barcelonés. Y hasta hoy. Al final nuestros pasos acabaron en el California. Como tantas noches. Ambar, los Chichos y María Jiménez. Buena combinación. En un lado de la barra un abuelo jugaba al dominó con Mari, la dueña. Al lado, una mujer de unos 50 jugaba a perder la vida detrás de un vaso de whisky enorme. Al fondo habían unos chicos que bebían Volldamm sin parar, hablando de sus problemas personales, me pareció entender que eran de Amposta, unos chicos finos pero un poco dejados, por lo visto habían tenido algún problema en su vida, puesto que todo el rato hablaban sin parar de una prisión en la que estuvieron encerrados, que por lo visto era como aquella de Alcatraz. Marc limpiaba vasos. La Mari es de Granada, también buscó sueños que acabaron en la calle Escudellers. El abuelo se confesó nacido en la calle Boggiero de Zaragoza. 51 años después de partir de allí, todavía no ha vuelto a Zaragoza. La otra mujer, perdió más todavía en las calles de Barcelona. La miseria había que borrarla como fuera, aunque fuera a cambio de cuatro duros. Es de un pueblo de Zaragoza y ahora ahoga sus sueños en alcohol y sus recuerdos en papeles amarillos.

 

Welcome to the bar California

(por Cutreman)

¡Què gran bar es el California, el que está en la barcelonesa calle Escudellers! Esos whiskitos, ese tequila, esa imitación de patio andaluz. Un local con mucho sabor, sin duda. Cuántos recuerdos de tajas, de conversaciones, de risas. No es un local elegante, pero sus precios son más que razonables, y Ana Mari, la dueña, sabe dar sabor a su este mítico establecimiento que está a un paso de la Plaza Real. Un bar con cierto regusto canalla, pero entrañable y seguro, para tomar las primeras copas de una larga noche. Aún tengo fijado en mi memoria cuando servían paellas para cenar, y alternábamos el arroz con los cubatas. Sin duda, éramos más jóvenes.-

 

Entrevista a Ana Mari,

amb motiu dels problemes de tràfic de drogues al Carrer Escudellers:

"Hija mía o los mossos acaban con los camellos o esta calle revienta. Tengo 64 años, llevo 30 trabajando de noche en Escudellers y me rompe el corazón ver como ha vuelto la droga", advierte María Molina, la dueña del Bar California, uno de los más antiguos del barrio. Otro problema que tiene Escudellers es el tráfico de drogas, tal como demostró el Cuerpo Nacional de la Policía organizando la operación de anoche. El cierre de Can Tunis ha provocado un incremento de traficantes que venden cualquier tipo de droga apostados en las esquinas de la calle. Ayer, sin ir más lejos, mientras los mossos no estaban y la policía de paisano realizaba su trabajo en la plaza, una redactora de este diario tuvo la posibilidad de comprar heroína, cocaína y hachís. Y sin buscar demasiado.
 
Bar California, fins i tot a les guies Alemanes:
El Bar Califonria es la cueva de vida de tres personas en efectivo quienes trabajan, como si ellos no hubiesen visto durante años la luz del día. Ellos levantan la para siempre misma música pop española más fuerte. El Revelador Ana Marí saluda a la mayor parte de invitados individualmente. Ya que los estudiantes de letras han descubierto "California" con su caracter oblicuo, ella también conoce a la gente más jóven otra vez. Si esto está lleno aquí correctamente, uno sólo puede gritar en él, para ello debe ver mucho.

Schlauchige Lebenshöhle von drei Barleuten, die wirken, als hätten sie schon Jahre kein Tageslicht mehr gesehen. Die ewig gleiche spanische Popmusik drehen sie um so lauter auf. Inhaberin Ana Marí begrüßt die meisten Gäste persönlich. Seit die Kunststudenten das "California" mit seiner schrägen Schmuddelatmosphäre entdeckt haben, kennt sie auch wieder jüngere Leute. Wenn's hier richtig voll ist, kann man sich nur noch anschreien, dafür gibt es viel zu sehen.

 

És per això que vos diem...

Bar California forever!

 

 

Bar California forever!

 

Us dixem dos fotos de la nostra amiga Ana Mari:

 

(Ana Mari cigarro en mà, sempre la millor cambrera de totes les possibles)

(Ana Mari una nit vestida de gala)

(Ana Mari fent els darrers comptes abans de tancar el bar...)

 

Finalment, aquí teniu un parell de videos del Bar California, per tal que recordeu los mítics moments allí viscuts:

Video 1 sobre copetes a California: AKI

Video 2 darrers dies a California: AKI

 

 

Muchas gracias, Ana Mari, por tu tiempo, comprensión y tu siempre amable conversación.

Moltes gracies, Ana Mari, pel teu temps, comprensió i la teva sempre amable conversació.

En agraïment als bons moments viscuts, per tu el millor, bona jubilació!

(c) Penya Alcatràs